Ilustración de Teri con un lazo rosa y flores

♡ SOBRE MÍ

¡Hola! Soy Teri

Una chica soñadora que colecciona pequeños momentos felices.

Si estás leyendo esto, probablemente has llegado aquí por casualidad, o porque alguien te ha pasado el enlace, o porque simplemente tenías un rato libre y has caído. Da igual. Bienvenido.

Me llamo Esther. Tengo 40 años. Vivo en España con Alej y con Evis. Los tres. Sí, los tres. No es un experimento, ni una fase, ni algo que necesite justificación. Es mi casa. Es mi gente. Es lo normal para mí.

Hace unas semanas me pasó algo que me partió por la mitad. Un aborto espontáneo. Fue el golpe más fuerte que he recibido en mucho tiempo. Durante semanas no sabía ni cómo respirar sin que me doliera el pecho. Me sentía vacía, culpable, asustada… y muy, muy sola aunque no lo estuviera. Ahora estoy mejor. No “curada”, porque eso no existe del todo. Pero mejor. Voy a terapia. Lloro cuando hace falta. Me río cuando puedo. Y sigo aquí.

Mi psicóloga me dijo un día, casi de pasada: “¿Y si escribieras?”. No como ejercicio de autoayuda de manual, sino como forma de ordenar lo que llevo dentro. De ponerle palabras a las cosas. De no tragármelas todas. Así que aquí estoy.

Este blog no es para hacerse famoso ni para dar lecciones a nadie. Es simplemente el sitio donde voy a contar cosas. Días buenos, días raros, discusiones por quién ha dejado el café hecho, abrazos que llegan justo cuando los necesito, momentos en los que me siento fuerte y otros en los que me siento un desastre con pijama. También hablaré de lo que todavía duele, cuando salga. Y de lo que ya no duele tanto.

Si te quedas, genial. Si te vas, también. Yo voy a seguir escribiendo igual. Porque me ayuda. Porque a veces, solo a veces, alguien necesita leer que otra persona también se cae y se levanta y se vuelve a caer… y sigue.

Así que esto es el principio.

Hola. Soy Esther. Y este es mi espacio.

☕ cafecito☁ días lentos♡ cosas bonitas
Conoce mis historias

MI PEQUEÑO RINCÓN

Pequeños momentos, grandes recuerdos.

Aquí escribo sin prisas sobre lo cotidiano, lo bonito y también sobre aquello que normalmente no cuento.